En estos espacios y momentos se busca poner en valor la diversidad cultural y lingüística del pueblo, fomentar el conocimiento mutuo y la acogida bidireccional. Es decir, las familias que viven cerca del euskera reciben al euskera y al mundo vasco a otras familias y las
que viven lejos del euskera a su diversidad lingüística y cultural.
En esto participan familias que viven cerca del euskera (hablan euskera) y familias que viven lejos del euskera. A lo largo de las sesiones se hará un reconocimiento a todas las identidades y lenguas y se colocará el euskera como centro, ya que este proyecto busca también que, paso a
paso, adquieran el nivel o la competencia básica para conocer y utilizar el euskera con quienes están alejados del euskera.
Para ello, durante cuatro semanas se llevarán a cabo diferentes sesiones con una dinamizadora

